sábado, 28 de diciembre de 2013

Poco a poco elijo vivirla con todo y con nada, elijo vivirla.

Mente
Poco a poco, tras una explosión de pensamientos, ideas e interpretaciones, lo acepté. Te miré (y te miro) de otra forma, y me gustó, y lo acepté. El por qué me dejó de importar… Analizarlo no era lo esencial, “son cosas que pasan”, me dije.

¿Cuándo? No lo sé. Comenzó y ya está, no más. Un día, en una hora, en un segundo, comenzó y ya está. Analizarlo no era lo esencial, mas quería expresar estas sensaciones, pero ¿Podré?, ¿Cómo?, ¿A quién?, ¿A ti?

Expresión
Poco a poco llegan la primera vez de cosas, de todo. Acepté que no era lo conocido, lo habitual, lo usual.  Y me pregunté ¿por qué no?, y me atreví a sentir lo que no había sentido; comencé a expresar en palabras sensaciones que no creí que sentiría y que algún día expresaría. Lo "nuevo" para mí -no para ti- a flor de piel, manifestando en palabras sensaciones ocultas, quizás porque nunca habían estado o quizás habían estado reprimidas. Lo expresé y lo acepté, pero faltaba más, quiero más, aún más.

Acción
Elegí vivirla, con todo y con nada, elegí vivirla. Me paré al borde del precipicio y escogí aventurarme a experimentar la adrenalina de caer y disfrutarla sin saber que pasará al momento de entregarme, sin saber que pasará después. 

Poco a poco acepté, poco a poco expresé… Pero faltaba más, ¿y la acción?

Ya sí me cuestioné el “¿cómo?”, analicé que no solo depende de mí manifestar en acciones todas estas sensaciones; y tú, ¿quieres también caer?
¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿En qué momento podría lanzarme?, ¿Habrá abajo un colchón que me salvará de la caída?

Llego el día, nervios, llego el día y me lancé. Palabras y palabras, acciones malinterpretadas, y yo lanzada. ¿Lanzada?, y a la espera de que dieras el primer paso, ¿lanzada? Lanzadas las palabras, que expresaron con claridad las intenciones.
Sigue el día, y yo lanzada, y tú, ¿aceptas vivirlo conmigo? Te niegas y no te creo. Sigue el día con palabras y acciones malinterpretadas... y tú te niegas y no te creo.

Poco a poco me lanzo y te toco, mi mano y tu piel, ¿Qué sientes? No lo sé. Te sigo tocando y lo próximo me asusta, lo conocido pero desconocido. Siento tu respiración, te toco, y me encanta. Poco a poco, de lo simple a lo complejo, te toco. Y tú ¿qué?, yo todavía sin saber. Con miedo y sin saber hasta dónde puedo llegar, me lanzo y te toco.

Lo acepté, lo expresé y te toqué, aún quiero más. Más de mí, más de ti. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario